miércoles, 8 de junio de 2011

Todo en orden

Ay hola! ¿Que tal estáis? Bueno, déjalo, no contestes. Esto no es un chat ni el messenger (¿os acordáis del messenger? Ya casi nadie lo usa, ¡cómo os odio a los que lo habéis dejado de lado! Con todo lo que él hizo por vosotros...)
A lo que iba. Todo está en orden. Realmente esta entrada es inútil. No os voy a contar nada de interés (como casi siempre). Creo que mi índice de tonterías por minuto va en aumento (en considerable aumento) pero no sé, yo me divierto así. ¿Te digo yo a ti como debes divertirte? No, ¿verdad? Pues eso. Pero de buen rollo lo digo, ¿eh?
Vosotros que sois jóvenes y ahora tendréis exámenes, respirad hondo y relajaos. Levantarte a las 5 de la mañana para estudiar sólo sirve para estar todo el día de mala hostia y arrastrando sueño. Levántate una hora antes de irte y toma jalea real. Miradme, parezco Torreiglesias en su programa dando consejos sobre la salud (a los hombres que seáis más mayores: id a que os hagan tactos rectales, que el cáncer de próstata es muy jodido).
Venga, ya me voy. Adiós.

martes, 24 de mayo de 2011

Yo escribo, tú te ofendes y a él se la suda

Hoy estaba pensando: ¿qué pasaría si algún día escribo algo por lo que alguien que lo lea se ofende? La respuesta ha llegado bastante rápido: Tú, ofendido de la vida. Te jodes. Es mi blog y si no te gusta lo que lees es muy fácil darle a la crucecita y cerrar la página.

Estoy bien, en serio, sólo que hoy me he levantado rebelde y me he dicho: vamos a hacer locuras. He salido a la calle con pantalones largos a 32ºC y todo. Estoy como una cabra. No, ¿en realidad sabéis lo qué ha pasado? Nada más salir de casa, me he enfundado los auriculares de negro del Bronx, he encendido el iPod y me ha salido el mensaje: “Batería descargada. Conecte su iPod al ordenador”. He gritado un “Nooooooooooooo” tan fuerte que creo que he parado el tráfico. Y esto ya me ha puesto de mala leche para todo el día. Maldito iPod, me las pagarás.

jueves, 19 de mayo de 2011

El Show de Dani

Últimamente estoy teniendo pequeños problemas en los pies. Es lo que tiene ser un joven alocado que solo se pone zapatillas deportivas. Acabas con rozaduras, ampollas y cosas feas de éstas. Pero bueno, ese no es el problema, no tengo ningún trauma respecto a esto. Lo llevo bastante bien, ya casi no lloro por las noches.


El asunto en cuestión es que hoy, entre toda la basura electoral me ha llegado una carta de un podólogo al que fui hará como 10 años. Sí sí, 10 años, una década. Aún existían las pesetas, sólo había 150 pokémon y yo merendaba cada tarde un vaso de leche con un bocadillo de Nocilla. Pues bien, me he asustado. He empezado a mirar por todos los rincones de mi casa, buscando una cámara oculta. Casualidad o no, hace unos días hablé con mi madre sobre ir al podólogo y hoy me llega una curiosa carta de un sitio al que fui hace diez años. He visto “El Show de Truman” y muchas ediciones de reality-shows (más de las que me cuesta reconocer aunque por suerte ya lo he dejado) y esto me hace desconfiar del azar (o azahar) del destino. Todo esto es una parida muy grande, sí, pero aquí estás tú leyéndolo, así que no sé qué es peor.


Ahora en serio. Olé los cojones de la gente que está acampada en las plazas centrales de múltiples ciudades españolas. Conseguir, no sé si se conseguirá mucho, pero sólo estar ahí y meterle un poco de miedito en el cuerpo a los políticos y todos sus lacayos ya merecerá la pena. Que se enteren que no se nos puede torear siempre. Que el pueblo tiene la voz y va a conseguir que se le escuche.

lunes, 16 de mayo de 2011

Carta de confesión

Queridos amigos, compañeros y gente en general,

He de confesarme, así entre vosotros y yo. He matado a un hombre. Era un hombre malo, merecía morir. Bueno, morir no, nadie lo merece, pero digamos que tampoco era una persona que favorecía positivamente a la humanidad. En fin, que me lo he cargado y lo he tirado al mar. Que está muy de moda ahora. Y como está por ahí con Bob Esponja, vosotros no sabréis si es verdad o no, pero me váis a creer porque yo os lo estoy diciendo con toda mi sinceridad, ¿verdad?. Si queréis, creo un grupo de Facebook para darle más credibilidad a mi confesión o... algo. Y que después me den el Premio Nobel de la Paz por mis buenas intenciones.

Eh, que esto de aquí arriba era broma. Miembros del FBI que leéis este blog (seguro que muchos), soy inocente. Al menos de este crimen que me he auto-impuesto by the face. Es cierto que ahora mismo tengo las manos manchadas de sangre (no, tampoco soy emo), es que he jugado a las "escenitas de asesinatos" y me he pintado las manos con sangre artificial y ahora esta porquería no sale ni con agua-ras y tengo miedo de lavarme más las manos por si me quedo sin. Hay que conservarlas, que son bastante útiles en general.

Una cosa más. Aviso a los politicuchos del mundo: La próxima vez que en un evento DEPORTIVO me bombardéeis con vuestra propaganda de engaños y mentiras, os voy a meter los papeles por un sitio que yo me sé, que en realidad es dónde se merecen estar. Y si realmente presumís de ser tan "ecologistas" demostradlo gastando menos papel en mierdas de éstas que la gente tira a la basura en cuanto se los das.

Atentamente,

Un ciudadano que simplemente se queja de todo por gusto (o no).

jueves, 12 de mayo de 2011

Ni tanto ni tan poco

Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos. No todo es blanco o negro, por suerte para todos, hay una amplia gama de grises entre los que de vez en cuando se cuela algún rojo, algún azul o algún amarillo y mezclándolos puedes conseguir otros colores tan apasionantes como ¿el índigo, el cerúleo o el rosa palo? No sé, por decir los tres primeros colores que se me han venido a la cabeza.

Pues eso, que ha salido el sol y Russian Red tiene un nuevo disco casi tan bonito como lo es ella.

http://www.youtube.com/watch?v=MS-FyL_lHZw&feature=related

lunes, 9 de mayo de 2011

Paranoia persecutoria

Me estoy volviendo loco. Más de lo que ya estaba, si cabe. Mi egocentrismo, que hasta ahora yo creía que era bastante moderado, se empieza a apoderar de mí y me creo que todo gira alrededor mío. Menuda tontería, como si todo lo que leo y escucho por ahí se hubiera inspirado en mí. Tengo miedo, en serio. Me está entrando una manía persecutoria y me empiezo a emparanoyar con todo. Esto no debe ser bueno, me estoy convirtiendo en un ser despreciable y odioso. Por si este fuera mi último post estando medio-"cuerdo", quería despedirme de vosotros. Adiós.


Para más inri, estoy escribiendo un guión que me empieza a asustar por la excesiva realidad que empieza a tomar. Hay que reajustar el rumbo, el iceberg está cerca.


Maika Makovski – Lava Love

jueves, 5 de mayo de 2011

Secretos a voces

Los odio. Os juro que los detesto, bueno, de hecho cada vez detesto más cosas, será que me hago mayor. Me parecen horribles esas cosas que todo el mundo sabe pero nadie dice. No sé si será por miedo, por vergüenza o por qué, pero vaya, todos lo saben pero se hacen los tontos mirando a otro lado pero sin dejar de mirarte de reojo.
Finalmente, llega un momento que ese "secreto" deja de serlo oficialmente porque lo sabe todo el mundo al que le puede importar mínimamente y ya hablas de ello con cierta naturalidad pero sintiéndote bastante gilipollas. Una vez más. No sabes cómo pero casi siempre acabas sintiéndote gilipollas. No sé, esto debe ser una desgracia o un don muy grande al que todavía no se le ha encontrado una finalidad clara, pero quién sabe, quizá esto hace que algún día la humanidad se salve de una catástrofe mundial (cuánto lo dudo).
Los secretos en la oreja son cosas de vieja. Hablemos las cosas que es lo que se debería hacer siempre.

Día algo raro como dice una canción del último disco de Vetusta Morla: http://www.youtube.com/watch?v=9WSBitGqXd0&feature=share

domingo, 24 de abril de 2011

La noia de gel

De vegades, les coses no són com semblen. Pots pensar que una persona es comporta amb tu d’una manera determinada per alguna raó però finalment resulta tot el contrari.

Jo una vegada vaig conèixer una noia que era tota tendresa. Cada vegada que em veia, em mirava amb els seus ulls del color de l’ametlla i em dedicava un somriure. Això em feia feliç, m’agradava molt que una noia tan maca em mirés i em somrigués d’aquesta manera, em feia sentir una mica especial. Però tot això no va durar per sempre. La noia va deixar de somriure i el color dels seus ulls es va enfosquir una mica. Això no m’agradava i em feia sentir una mica trist. No entenia perquè la noia que abans era tan riallera i amable, ara era tan distant i freda com un bloc de gel al bell mig de l’oceà àrtic. Aquesta fredor va continuar durant un temps. Era irònic, ja que la primavera començava a escalfar els carrers però el seu cor continuava fred i apagat com si l’hivern s’hagués allargat desmesuradament. L’estiu ja era a sobre i la noia continuava a la seva distància, sense aproximar-se ni un metre de més. I així va continuar per sempre, mai vaig aconseguir-la alliberar de la seva fredor i no sé què se’n va fer d’ella. Es va perdre en el seu oceà de gel.


Hoy me apetecía escribir en catalán.

Y MISHIMA son demasiado buenos: Mishima – Una Cara Bonica

miércoles, 23 de marzo de 2011

Forever London

Es muy fácil acostumbrarse a lo bueno, bonito y barato. Y si a esto le sumas haber pasado cuatro fantásticos días con dos de las mejores y más divertidas personas que conozco, y conocer a otras tantas que también rozan la genialidad, la vuelta a la realidad se hace más dura todavía.











El viaje desde King’s College Hospital hasta Gatwick Airport y el embarque en el avión fue de lo más nostálgico y triste que recuerdo últimamente. Porque han sido cuatro cortos a la par que intensos días en que nos teníamos que alimentar a base de sándwiches rebosantes de mayonesa, bocadillos de galletas con queso sausage o hamburguesas poco hechas. Echas de menos cosas como levantarte por la mañana y que a Alba le huela el pelo como si se lo acabara de lavar, la sonrisa de María trayéndonos croissants y café, encontrarte con Maegan y no entender nada de lo que dice porque habla como un Ferrari, ver como Joyce no para de hacer fotos a todo lo que ve, Margot enseñándome los distintos alfabetos japoneses y comentar con ella series como The Office, la extrema felicidad de Florence, enseñarle a Gil los vídeos más chorras de Youtube y los ojos de Kathi. Son cosas que jamás se podrán olvidar y que tengo la suerte de poder haber visto, vivido y oído.

Ahora ya no cojo el bus 176 to Penge, ni juego al ahorcado sobre películas o series, ni tengo conversaciones subidas de tono antes de irme a dormir, ni ceno a las seis de la tarde, ni me vacilan en otros idiomas, ni ponen Queen en el supermercado cuando voy a comprar, ni le doy de comer a las ardillas de Ruskin Park.

Ahora, miro las fotos y me pongo a escuchar Bleech.



miércoles, 2 de marzo de 2011

Cosas que me gustan por la mañana

- Vaciar mi vejiga
- Poner a calentar el cuarto de baño mientras elijo la ropa que me voy a poner
- Meterme bajo la ducha y pensar que son aguas termales
- Desayunar un bol de leche con cereales mientras veo la entrevista de Josep Cuní.
- Bajar a la calle, mirar el termómetro e independientemente de la temperatura que marque, sentirme calentito bajo mi abrigo.
- El olor de la panadería Mercè.
- Mirar las cámaras del Monrós y pensar que algún día me tocará la lotería y me compraré la mejor de todas.
- Las sorpresas que me depara el aleatorio del ipod.
- Entrar en la estación del metro, ver como llega, cogerlo a tiempo y poder sentarme.
- Llegar a la escuela y comentar alguna frikada de cine con algún compañero mientras Júlia trata de limpiar el zumo/café que acaba de derramar.
- Ver brillar el pelo de Aida llegando a clase con la hora justa.
- Poder estudiar lo que de verdad me gusta.
- Reírme y comentar algunos ejemplos de clase.
- Llegar a casa y encontrarme con la comida recién hecha mientras veo el mismo capítulo de "Los Simpson" por 434538468963 vez.