Se levanto, giró la cabeza y con una sonrisa me dijo: - ¿Vienes? - Antes de que acabara su pregunta yo ya estaba de pie y nos empezamos a dirigr hacia la puerta. Hacía mucho sol, la primavera ya estaba aquí y el buen clima se empezaba a apoderar del ambiente. Empezamos a caminar. No sabía exactamente hacia dónde íbamos, pero me daba igual. Yo la seguía. La hubiera seguido hasta el fin del mundo, pero confiaba que ella andara en círculos para que ese fin jamás llegara. Por desgracia llegó. Ella se paró y entró en un portal. Yo me quedé fuera y la miré como se alejaba tratando de disimular con una estúpida sonrisa. Se cerró la puerta y la perdí de vista. - Adiós - dije sin que pudiera oírme.
lunes, 19 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
Abril... cerral
Estamos en Abril. Y según dicen los viejos del lugar “En Abril aguas mil”, aunque todos estos refranes relacionados con la meteorología están quedando en evidencia últimamente gracias al cambio climático, pero de eso os hablará Al Gore, el ‘merecido’ Nobel de la Paz del año 2007.
Volviendo al tema de Abril. Es el mes preferido de La Fuga, un grupo de rock del cuál era muy seguidor hace un tiempo pero tras la marcha de su cantante y líder no se sabe qué pasará con el grupo. Digo que es su mes favorito ya que sin riesgo a equivocarme, en un 74,3% de sus letras sale nombrado este mes. Y que conste que no soy una de esas personas que se inventan estadísticas para hacerse el interesante y argumentar sus invenciones. Esto os lo pueden asegurar 9 de cada 10 amigos míos (como los dentistas que recomiendan Sensodine) .
A todo esto, hoy acaba semana santa, con el fabuloso “día de la mona”, que se lo inventaría un pastelero catalán, porque juntamente con el día de Reyes y quizá la verbena de San Juan, es cuando más negocio hacen las tiendas de repostería. Yo tengo suerte. Tengo que comprarle la mona a mi sobrino, pero como aún es un renacuajo (en el sentido de pequeño, mi sobrino no es un anfibio) y no se entera de nada, me la como yo. Es lo bueno, cuando voy a comprar la mona lo hago en función de mis gustos con el chocolate y el muñeco de plástico que se lo quede el niño.
Y con este atracón, ponemos fin a lo que ha sido una semana de todo menos santa. Pecar por pecar mola, pero hacerlo cuando están en época “santa” ya es el despiporre máximo. Un viernes santo me iré a comer alitas de pollo a la Plaza del Vaticano y crearán grupos de Facebook adulando mi heroicidad. Como si ya lo estuviese viendo…
Os dejo un link demasiado obvio, pero es que tenía que ponerlo sí o sí!
http://www.youtube.com/watch?v=sJ-4ZSsv6Qc
http://www.youtube.com/watch?v=sJ-4ZSsv6Qc
miércoles, 31 de marzo de 2010
Thanks, Jesus
Suena el timbre. Extrañado por la temprana hora que era me acerco a la puerta. La abro y me encuentro a un joven trajeado, una cara un poco de palurdo, pero le doy un voto de confianza. Y aquí empieza nuestra conversación:
- Hola señor, buenos días.
- Hola, ¿qué quieres?
- ¿Sabía usted que Jesús dio su vida por nosotros?
- Algo había oído pero… no estoy muy seguro.
- ¿No lo está? Pues que sepa que Jesús dio su vida por nosotros y ahora es el momento en que nosotros le devolvamos el enorme favor que nos hizo…
- Espera espera, por mí nadie ha dado la vida, excepto mi madre.
- Se equivoca. Jesús está por encima de su madre.
- Pues dígale a Jesús que si quiere que le devuelva el favor que venga él a pedírmelo.
- Pero señor…
¡Pom! (sonido que indica que cerré la puerta).
Vamos hombre, a las 8 de la mañana me vas a venir a vender la moto del tío que se dejó matar para salvarnos. No, gracias. Primero déjame que me tome un café y luego ya si eso hablamos.
Pese a la negativa en forma de portazo, aún al salir me encontré un panfleto con el mismo lema de “Jesús dio su vida por nosotros”. Pienso: y talar árboles del Amazonas para escribir estas cosas… Aiss cómo está el mundo.
- Hola señor, buenos días.
- Hola, ¿qué quieres?
- ¿Sabía usted que Jesús dio su vida por nosotros?
- Algo había oído pero… no estoy muy seguro.
- ¿No lo está? Pues que sepa que Jesús dio su vida por nosotros y ahora es el momento en que nosotros le devolvamos el enorme favor que nos hizo…
- Espera espera, por mí nadie ha dado la vida, excepto mi madre.
- Se equivoca. Jesús está por encima de su madre.
- Pues dígale a Jesús que si quiere que le devuelva el favor que venga él a pedírmelo.
- Pero señor…
¡Pom! (sonido que indica que cerré la puerta).
Vamos hombre, a las 8 de la mañana me vas a venir a vender la moto del tío que se dejó matar para salvarnos. No, gracias. Primero déjame que me tome un café y luego ya si eso hablamos.
Pese a la negativa en forma de portazo, aún al salir me encontré un panfleto con el mismo lema de “Jesús dio su vida por nosotros”. Pienso: y talar árboles del Amazonas para escribir estas cosas… Aiss cómo está el mundo.
lunes, 22 de marzo de 2010
.
Después de no sé cuánto tiempo sin actualizar, hoy voy a hacerlo. No es el mejor día para hacerlo pero sí en el que tengo más ganas de poner a todo el mundo a parir y ya que es mi blog y puedo hacer y decir en él lo que me dé la gana lo voy a hacer, esperando que mucha gente se dé por aludida en su maldita ignorancia y desconocimiento de estas líneas.
No sé qué coño os pensáis que sois. Y si creéis que sois más que cualquier otra persona, pero no valéis una mierda. Una mierda de esas asquerosas y malolientes. Ni a eso llegáis. Estúpidos ignorantes, capullos atontados e imbéciles desgraciados. Más os vale cambiar de actitud porque sino algún día llegará alguien que os ponga en vuestro sitio. Y si no soy yo el que lo haga, espero ver el espectáculo en primera fila.
Debe parecer de retrasado insultar al infinito a través de una mierda de blog que no leo ni yo, pero qué queréis que os diga… al menos me voy algo más relajado a dormir.
Buenas noches y que la paz esté con vosotros, porque conmigo no lo está.
No sé qué coño os pensáis que sois. Y si creéis que sois más que cualquier otra persona, pero no valéis una mierda. Una mierda de esas asquerosas y malolientes. Ni a eso llegáis. Estúpidos ignorantes, capullos atontados e imbéciles desgraciados. Más os vale cambiar de actitud porque sino algún día llegará alguien que os ponga en vuestro sitio. Y si no soy yo el que lo haga, espero ver el espectáculo en primera fila.
Debe parecer de retrasado insultar al infinito a través de una mierda de blog que no leo ni yo, pero qué queréis que os diga… al menos me voy algo más relajado a dormir.
Buenas noches y que la paz esté con vosotros, porque conmigo no lo está.
sábado, 30 de enero de 2010
Saludos
Pff, esto es una de esas cosas que nunca podré entender, y lo peor es que la culpa es nuestra. Dicen que es de buena educación saludar, pero no creo que siempre sea necesario el contacto físico. Creo que a veces con un simple “hola” o “adiós” respetando el espacio vital del otro, ya se completaría el cupo de educación. Porque lo que a mi me revienta es tener que darle la mano o dos besos a algunas personas. “No es que me caigas mal, es que eres gilipollas.” Por eso, prefiero el saludo libre. Con la gente que me importa una mierda, un simple “hola” es correcto. En cambio, con la gente que sí me importa pues un estrechamiento de manos, un abrazo, dos besos o lo que surja. Estamos en crisis, y el cariño hay que administrarlo y dárselo a quién se lo merece de verdad.
miércoles, 27 de enero de 2010
Rutina matutina
Suena el despertador, lo apagas. Te dices "5 minutitos más" pero mejor no, porque esos 5 se pueden convertir en 50. Te levantas de mala hostia. Te pones la bata esa de viejo que tienes colgada detrás de la puerta porque hace un frío terrible, piensas "con lo calentito que estaba yo en la cama". Ya no es tiempo de lamentarse, empieza otro apasionante día.
Vas hacia el baño, echas la primera y más gustosa excreción urinaria del día, apuntando bien por supuesto. Bajas la tapa y tiras de la cadena. Abres el grifo, esperas a que el agua se caliente un poco, te mojas las manos y te echas agua en la cara (primer rito de estimulación de la actividad matinal). Te secas con la toalla y vuelves a la habitación. Sacas la ropa de los cajones, la pones en el orden conforme te la vas a poner y la llevas al baño para dejarla encima del toallero. Enciendes la estufa, abres el grifo y lo pones a tope de agua caliente, que al calentador nuevo le cuesta la vida arrancar. Ahora llega el momento más traumático del día que precede el segundo rito de estimulación de la actividad matinal (vulgarmente llamado ducharse): quitarte la ropa con todo ese frío matinal deseando chocar contra tu piel desnuda. Cuando te encuentras con la misma ropa con la que viniste al mundo (nada) empiezas a tiritar, moverte de un lado para otro, te abrazas a ti mismo, pero te das cuenta que las manos están aún más frías y desestimas esa posibilidad. El agua de la ducha aún no se ha calentado, gilipollas! tendrías que haber comprobado eso antes. Al borde de la hipotermia como Leonardo DiCaprio en 'Titanic', notas que al fin el agua empieza a quemar. No puedes esperar más y te metes en la ducha. Quemaduras de primer grado, lo superaré. La ducha transcurre sin incidencias reseñables. Segundo trauma de la mañana: salir de la ducha. Es volver al mundo frío y real, pero hay que hacerlo que sino la factura del agua se dispara. Te secas en un tiempo récord y te vistes. Sales del baño y procedes al tercer rito de estimulación de la actividad matinal. Llegas a la cocina, te pones leche en una taza, la pones a calentarse un poco al microondas y mientras enciendes la cafetera. Es una de esas guays que anuncian famosos de Hollywood con las que solo tienes que meter una pastilla y apretar un botón, sale un café buenísimo. Los tomas con la leche y con 2 kg. de azúcar, que al final no sabes si tomas café con azúcar o azúcar con café. Después del pelotazo todo es mucho más fácil. Vuelves a ir al baño, te lavas los dientes, te peinas y te miras un poco en el espejo. Sales del baño, te pones el jersey, chaqueta, bufanda... sólo se te ven los ojos, pero no serás un pringao que pase frío en la calle. Enciendes el ipod, coges las llaves y sales de casa. Sales a la calle y pese a la protección el frío te da una bofetada. Venga, empieza otro genial día en el mundo.
Vas hacia el baño, echas la primera y más gustosa excreción urinaria del día, apuntando bien por supuesto. Bajas la tapa y tiras de la cadena. Abres el grifo, esperas a que el agua se caliente un poco, te mojas las manos y te echas agua en la cara (primer rito de estimulación de la actividad matinal). Te secas con la toalla y vuelves a la habitación. Sacas la ropa de los cajones, la pones en el orden conforme te la vas a poner y la llevas al baño para dejarla encima del toallero. Enciendes la estufa, abres el grifo y lo pones a tope de agua caliente, que al calentador nuevo le cuesta la vida arrancar. Ahora llega el momento más traumático del día que precede el segundo rito de estimulación de la actividad matinal (vulgarmente llamado ducharse): quitarte la ropa con todo ese frío matinal deseando chocar contra tu piel desnuda. Cuando te encuentras con la misma ropa con la que viniste al mundo (nada) empiezas a tiritar, moverte de un lado para otro, te abrazas a ti mismo, pero te das cuenta que las manos están aún más frías y desestimas esa posibilidad. El agua de la ducha aún no se ha calentado, gilipollas! tendrías que haber comprobado eso antes. Al borde de la hipotermia como Leonardo DiCaprio en 'Titanic', notas que al fin el agua empieza a quemar. No puedes esperar más y te metes en la ducha. Quemaduras de primer grado, lo superaré. La ducha transcurre sin incidencias reseñables. Segundo trauma de la mañana: salir de la ducha. Es volver al mundo frío y real, pero hay que hacerlo que sino la factura del agua se dispara. Te secas en un tiempo récord y te vistes. Sales del baño y procedes al tercer rito de estimulación de la actividad matinal. Llegas a la cocina, te pones leche en una taza, la pones a calentarse un poco al microondas y mientras enciendes la cafetera. Es una de esas guays que anuncian famosos de Hollywood con las que solo tienes que meter una pastilla y apretar un botón, sale un café buenísimo. Los tomas con la leche y con 2 kg. de azúcar, que al final no sabes si tomas café con azúcar o azúcar con café. Después del pelotazo todo es mucho más fácil. Vuelves a ir al baño, te lavas los dientes, te peinas y te miras un poco en el espejo. Sales del baño, te pones el jersey, chaqueta, bufanda... sólo se te ven los ojos, pero no serás un pringao que pase frío en la calle. Enciendes el ipod, coges las llaves y sales de casa. Sales a la calle y pese a la protección el frío te da una bofetada. Venga, empieza otro genial día en el mundo.
miércoles, 6 de enero de 2010
Allí dónde solíamos gritar
Las luces estaban apagadas y la música a todo volumen. Esto limitaba mis dos sentidos más desarrollados pero… aún así la vi. Me hice el disimulado, no quería parecer desesperado por verla. Pasé por al lado suyo y ella también me vio. Se echó a mis brazos. Increíble momento. Me hubiera quedado así durantes minutos, horas, días… Alimentándome de su perfume y del tacto de su pelo que se deslizaba por entre los dedos de mis manos.
Bebimos, bailamos, saltamos, bebimos, bailamos… y pusieron nuestra canción favorita. Quizá no la favorita, pero sí de esas canciones que te dicen algo, que te gustan especialmente y que a ella le pasaba exactamente igual. La cantamos entera, gritando. Nos daba igual la afinación, había que cantarla a pleno pulmón como si se tratara de nuestro último aliento, y así lo hicimos.
Llegó el momento de la despedida. Fue… como debe ser una despedida. Sonriendo y deseando que se repitiera el próximo encuentro. Tras este momento, salí muy reconfortado.
Bebimos, bailamos, saltamos, bebimos, bailamos… y pusieron nuestra canción favorita. Quizá no la favorita, pero sí de esas canciones que te dicen algo, que te gustan especialmente y que a ella le pasaba exactamente igual. La cantamos entera, gritando. Nos daba igual la afinación, había que cantarla a pleno pulmón como si se tratara de nuestro último aliento, y así lo hicimos.
Llegó el momento de la despedida. Fue… como debe ser una despedida. Sonriendo y deseando que se repitiera el próximo encuentro. Tras este momento, salí muy reconfortado.
martes, 5 de enero de 2010
Báilame el agua
Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
Lléname de vida.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes?
Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Deja que te invite a un café.
Caliente claro.
Y sin azúcar.
Sin aliento.
Uff, esta película nunca dejará de emocionarme.
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
Lléname de vida.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes?
Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Deja que te invite a un café.
Caliente claro.
Y sin azúcar.
Sin aliento.
Uff, esta película nunca dejará de emocionarme.
lunes, 4 de enero de 2010
Entrada robada
"Porque no se puede vivir sólo de la realidad, de los práctico... También hace falta algo superfluo, llamativo y brillante, algo bello aunque sea de una belleza barata. La mayoría de las personas no pueden vivir sin el deslumbramiento de la belleza. Hace falta algo, aunque sea una postal con una puesta de sol en tonos dorados y rojos o un amanecer en el claro de un bosque."
Flyer de Diciembre de 2009 del Depósito Legal.
Tras ésta entrada que he hecho con todo el morraco del mundo, damos la bienvenida a un nuevo -y esperemos que mejor- año.
viernes, 25 de diciembre de 2009
Navidad y tal
Y esto son las maravillosas y fabulosas fiestas de Navidad. Celebrar el nacimiento del ‘gran’ salvador de no sé quién con regalos tan absurdos como inútiles en la mayoría de los casos, poner luces de colores que no son ni Osram (esas que anunciaba Ramón García en el “Grand Prix”) y que chupan un huevo de Kw que cómo no, pagamos entre todos que para eso somos socialistas.
Pues sí, época de hincharte a beber y comer como si se tratara de un animal de granja. Después llegarán los ardores, la sal de frutas y todo eso… pero en el momento te importa una mierda tu salud, sólo quieres amortizar todo ese dinero de la paga extra que te has gastado en comida que cuesta más pelar y quitarle la cáscara que comértela.
También, otra gran tradición son las reuniones familiares en las que los más jóvenes nos aburrimos hasta la saciedad mientras los mayores critican al actual gobierno y alaban los tiempos pasados. Todo esto mientras tu (mi) madre se sienta en el sofá para ver a Raphael en una gala que lleva su nombre por 50º año consecutivo –¡qué tío!- y el sobrino llora a la vez que desmonta el Belén.
En fin, ésta es la magia de la Navidad. Por suerte en mi casa cada vez le hacemos menos caso y ya no siquiera pasan esos seres extraordinarios que te dejan regalos a cambio de pan duro y whisky pasado, ya se lo tomaron todo y mi madre dice que pasa de comprar más para los mismo tíos que cada año le traen las mismas inutilidades. Pues nada madre, veremos Raphael por la tele que aún es gratis.
Pues sí, época de hincharte a beber y comer como si se tratara de un animal de granja. Después llegarán los ardores, la sal de frutas y todo eso… pero en el momento te importa una mierda tu salud, sólo quieres amortizar todo ese dinero de la paga extra que te has gastado en comida que cuesta más pelar y quitarle la cáscara que comértela.
También, otra gran tradición son las reuniones familiares en las que los más jóvenes nos aburrimos hasta la saciedad mientras los mayores critican al actual gobierno y alaban los tiempos pasados. Todo esto mientras tu (mi) madre se sienta en el sofá para ver a Raphael en una gala que lleva su nombre por 50º año consecutivo –¡qué tío!- y el sobrino llora a la vez que desmonta el Belén.
En fin, ésta es la magia de la Navidad. Por suerte en mi casa cada vez le hacemos menos caso y ya no siquiera pasan esos seres extraordinarios que te dejan regalos a cambio de pan duro y whisky pasado, ya se lo tomaron todo y mi madre dice que pasa de comprar más para los mismo tíos que cada año le traen las mismas inutilidades. Pues nada madre, veremos Raphael por la tele que aún es gratis.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)